Trump apoya el salario mínimo, los Republicanos de San Diego no

El candidato presidencial republicano Donald Trump ha tomado otra postura populista que muchos republicanos desaprueban. En una plática reciente con el programa Meet the Press de NBC, Trump dijo:

“He visto lo que está pasando, y no sé cómo la gente puede vivir con $7.25. Habiendo dicho eso, me gustaría ver un aumento de cierta magnitud, pero prefiero dejar eso a mano de los estados. Dejemos que los estados decidan.”

Y eso es exacto lo que está pasando en California. El “Acta de Sueldo Justo de 2016” (Fair Wage Act) aspira a elevar el salario mínimo del Estado en pequeños incrementos hasta alcanzar los $15 dólares en el año 2021.

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No hay duda en California de que un aumento en el salario mínimo sea aprobado en ciudades como Los Ángeles y San Francisco, donde las instituciones políticas han apoyado esta medida por completo. Pero San Diego es una historia muy diferente.

Los líderes republicanos de la segunda ciudad más grande del estado se oponen completamente a un aumento en el salario mínimo. El Alcalde Republicano Kevin Faulconer no sólo ha hablado en contra del aumento al salario mínimo, sino que se rehúsa a apoyar a Trump.

Faulconer cree que aumentar el salario mínimo forzará a los pequeños negocios a  elevar sus precios, despedir trabajadores, buscar más automatización de procesos, y posiblemente cerrar sus operaciones o irse de San Diego.

A pesar de la oposición de los republicanos locales, es muy probable que la popular medida reciba una mayoría de votos por parte de los residentes de San Diego y sea aprobada. El tema probablemente influenciará la asistencia a votar en las primarias, donde muchos votantes no-tradicionales acudiran a apoyar esta medida.

Hay dos grandes iniciativas que se espera compartirán la boleta de Noviembre con el salario mínimo, una de ellas apoyada por la NFL y los Chargers para construir un estadio en el Centro de la Ciudad; la otra es una iniciativa ciudadana conocida como Citizen´s Plan, que contempla una reforma al turismo. El Alcalde Faulconer y la institución republicana se han expresado en contra de ambas.

El conflicto sobre el futuro de la ciudad está motivando a votantes no regulares (muchos de ellos sólo interesados en la NFL), lo que probablemente resulte en una participación sesgada.

Este fenómeno tiene a los candidatos para concejal y procurador de la ciudad movilizándose para alinear su campaña con las iniciativas y asi poder beneficiarse de este bloque inesperado de votantes.

El ejemplo más reciente de esto fueron los golpes intercambiados entre Barbara Bry y Ray Ellis, candidatos para el Concejo Municipal, los cuales fueron capturados por la estación local KPBS:

Las campañas de Barbara Bry y Ray Ellis, candidatos por el Distrito 1 del Consejo Municipal intercambiaron duras palabras esta semana en relación a un correo enviado por un grupo independiente, el cual atacaba a Bry por su apoyo a la iniciativa ciudadana que se relaciona con la gestión del turismo en la ciudad.

“El título del volante lee: ‘Barbara Bry y los Chargers están de acuerdo: UN ESTADIO EN DOWNTOWN!’ Pero Bry se opone a un estadio en Downtown para los Chargers. También se opone a utilizar fondos públicos para financiar el estadio de los Chargers.” ~ KPBS

Las iniciativas también estuvieron en la mira de Jan Goldsmith, Procurador de la Ciudad de San Diego y conocido partidario de Ted Cruz. Goldsmith, quien finaliza su término en Noviembre, criticó públicamente a Citizen’s Plan y cuestionó la legitimidad de la iniciativa, incluso sugiriendo que no debería de aparecer en la boleta.

Hay 5 aspirantes queriendo sustituir a Goldsmith como Procurador General, y al igual que en la contienda por el Consejo Municipal, las iniciativas se han convertido en un foco para los debates, impulsando asi la creencia de que la participación durante las primarias del mes de junio alcanzará máximos históricos. Gil Cabrera, uno de los candidatos, apoyó el Citizen’s Plan publicamente.

Las acciones de Goldsmith no tienen precedente. Nunca se ha impedido que una iniciativa calificada a la boleta electoral se presente ante los votantes. Pero San Diego ha sido ya por un tiempo una arena política de suma-cero, donde quien no se alinea con la estructura del poder de la ciudad, es rápidamente eliminado del juego.